| La importancia ecológica
de unos animales todavía malditos
Situación actual de los
murciélagos en la península Ibérica
El infundado rechazo
social que arrastran los murciélagos
no se corresponde con su importante
cometido como controladores naturales
de plagas agrícolas y forestales, ni
con la riqueza y diversidad que aportan
a nuestra fauna. La destrucción de sus
refugios naturales, las alteraciones
del hábitat, el uso de insecticidas
agrícolas y las molestias humanas se
cuentan entre las principales amenazas
que acechan a las 27 especies de murciélagos
presentes en España.
por Juan Tomás
Alcalde y Oscar de Paz
El estudio de los quirópteros en España
Grado de amenaza de las especies ibéricas
Amenazas
actuales
Medidas
de protección necesarias
Bibliografía
Los murciélagos forman
probablemente uno de los grupos animales
más olvidados y peor conocidos, a pesar
de presentar una biología y unas adaptaciones
fascinantes. Baste decir que la principal
fuente de conocimientos sobre los murciélagos
de la mayoría de las personas se debe
a la famosa novela de Braham Stoker,
Drácula. Nada más lejos de la realidad.
Los murciélagos constituyen
un grupo antiguo de mamíferos, cuyos
primeros fósiles conocidos datan de
comienzos del Eoceno, hace aproximadamente
60 millones de años (1). Pero su característica
más peculiar no es la antigüedad, sino
el hecho de ser los únicos mamíferos
que tienen el privilegio de volar de
forma semejante a la de las aves, es
decir, mediante un vuelo activo. Gracias
a esta peculiaridad han podido instalarse
en muy variados ambientes y ecosistemas,
de manera que se distribuyen por todos
los continentes (a excepción de la Antártida)
y por gran número de islas, muy diversificados
y adaptados a multitud de hábitats.
Tanto es así que en la actualidad se
conocen 963 especies (2). Además se
han adaptado como ningún otro mamífero
a las condiciones de vida nocturna y
se refugian en lugares recónditos. Por
todas estas circunstancias, nos resultan
animales poco accesibles, incómodos
y difíciles de estudiar.
Los quirópteros (literalmente,
animales de manos aladas) han
desarrollado el más preciso sistema
de localización de objetos por medio
de sonidos (ecolocación): emiten ultrasonidos
a través de la boca o la nariz que,
al chocar con un objeto (presa u obstáculo)
son reflejados y posteriormente recogidos
a través de las orejas. A partir de
estos ecos son capaces de diseñar una
imagen sónica de su entorno.
De esta forma pueden desenvolverse en
la más absoluta oscuridad, con lo que
aprovechan un nicho ecológico vacío
y evitan en gran medida la presión de
los depredadores.
Debido en gran parte
a este conjunto de adaptaciones, los
murciélagos practican una estrategia
demográfica conservadora. Su vida es
muy larga, en comparación con la de
otros mamíferos de su tamaño (se conocen
varias especies capaces de superar los
30 años de edad) y su tasa de natalidad
es extremadamente baja (una cría por
hembra y año, habitualmente). Como es
bien sabido, esta estrategia, típica
de depredadores y animales de gran tamaño
(sin enemigos), supone un gran inconveniente
para que las poblaciones se adapten
a los cambios del medio o para que recuperen
efectivos tras una pérdida importante.
El estudio de los quirópteros en España
En la península Ibérica
se encuentran 25 especies de murciélagos,
a las que cabe añadir otras dos presentes
en las islas Canarias (3, 4). Esto hace
que el orden de los quirópteros sea
el más diverso de nuestra fauna de mamíferos.
No obstante, a pesar del considerable
número de especies, todavía se está
lejos de conocer muchos aspectos básicos
sobre su distribución, biología y ecología.
Los primeros estudios
sobre este grupo emprendidos en España
se remontan a la segunda mitad del siglo
pasado y comienzos del presente. En
esta época destacan fundamentalmente
dos autores, Mariano de la Paz Graells
(1809-1898) y Angel Cabrera (1879-1960),
que recopilan todos los datos sobre
murciélagos ibéricos que había hasta
esas fechas. A partir de entonces, el
estudio de los quirópteros atraviesa
por un periodo de sequía en cuanto a
trabajos publicados. Sin embargo, en
la primera mitad de la década de los
cincuenta el número de publicaciones
se incrementa notablemente gracias a
la labor del investigador Enrique Balcells,
sin duda el autor más fecundo en trabajos
sobre murciélagos. Esta etapa, iniciada
con publicaciones de tipo exclusivamente
faunístico, continúa de forma más o
menos regular hasta la actualidad, cuando
aparecen ya estudios sobre biología,
ecología y taxonomía de los murciélagos.
No obstante, el estudio
de los murciélagos ha sufrido un profundo
cambio en las dos últimas décadas. Los
métodos y técnicas actuales apenas tienen
que ver con la situación anterior. El
uso de sofisticados métodos de captura
y la aparición de los detectores de
ultrasonidos (aparatos que captan los
ultrasonidos emitidos por los murciélagos
y, en algunos casos, permiten identificar
la especie y el tipo de actividad) han
rentabilizado el trabajo de campo y
ampliado en gran medida los conocimientos
sobre biología y ecología de las especies
forestales y antropófilas (aquellas
que viven cerca del hombre, en desvanes
y sótanos).
A todo esto hay que
añadir la reciente aparición de nuevos
estudiosos, repartidos por toda la geografía
peninsular. Fruto de este auge, en el
año 1991 aparecen dos monografías editadas
por el antiguo Instituto Nacional para
la Conservación de la Naturaleza (Icona)
que recopilan los resultados de la mayor
parte de la actividad investigadora
desarrollada hasta la década de los
noventa (3, 4) e incluyen información
diversa sobre paleontología, distribución,
conservación, migración y contaminación.
En 1985 se creó el Grupo Asturiano para
el Estudio y Conservación de los Murciélagos
(GAECM) y en 1990 la Sociedad Española
para la Conservación y el Estudio de
los Murciélagos (SECEMU), que cuenta
con más de cincuenta socios y agrupa
a la mayoría de los investigadores y
aficionados que se ocupan de este grupo
animal. Ambas entidades, desde su ámbito
territorial, se han propuesto como objetivos
fundamentales el incremento del conocimiento
acerca de estos animales y la promoción
de medidas activas de conservación para
limitar el deterioro creciente de los
lugares utilizados por los murciélagos.
Para ello, se organizan diversas actividades
científicas y divulgativas (conferencias,
reuniones, campañas de conservación)
y se editan o patrocinan publicaciones,
asimismo de índole científica o divulgativa.
Además, tanto el GAECM como la SECEMU
cooperan con diferentes instituciones
públicas o privadas, formalizan contratos
y concurren a los concursos que se convocan
por parte de las Administraciones públicas.
Actualmente los miembros
de la SECEMU desarrollan una serie de
actividades y proyectos de índole y
duración muy diversa, entre los que
cabe citar estudios sobre distribución
y conservación en diferentes regiones,
ecolocación, sistemática, movimientos
migratorios y aspectos generales relativos
a la biología y la ecología de las distintas
especies de murciélagos.
En la actualidad,
22 de las 25 especies presentes en la
geografía peninsular se encuentran incluidas
en alguna categoría de amenaza en el
Libro rojo de los vertebrados de
España (5), tal y como se refleja
en la Tabla 1. Conviene precisar que
dicha clasificación fue realizada mediante
el consenso de los miembros de la SECEMU,
que al representar a la mayoría de las
regiones, permiten tener una idea real
de la situación de cada especie a escala
nacional.
En este trabajo cabe
destacar la presencia de una especie
que hasta hace poco se consideraba extinguida,
el murciélago de Nathusius (Pipistrellus
nathusii), pero que ha sido hallada
recientemente en Asturias, Cantabria
y Navarra (6). A la vista de esta última
información, dichos autores sugieren
incluirla en la categoría de "Insuficientemente
Conocida".
Otras tres especies
de murciélagos están incluidas en la
categoría de "En Peligro": el murciélago
mediano de herradura (Rhinolophus
mehelyi), el murciélago patudo (Myotis
capaccinii) y el murciélago de Bechstein
(Myotis bechsteinii), todos ellos
destacados con la letra E en la Tabla 1.
El primero de ellos, el murciélago mediano
de herradura, es una especie cavernícola
que se encuentra repartida por los dos
tercios meridionales de la península
Ibérica, al sur del valle del Ebro,
el sistema Central y el valle del Duero
(7), así como en las islas Baleares
(8). Se conocen alrededor de una treintena
de colonias, sumadas las de cría e hibernación.
Algunas de estas agrupaciones se encuentran
en grave peligro a causa de las visitas
de espeleoturistas y la destrucción
de refugios, e incluso se sabe de la
captura y muerte de numerosos individuos
de una colonia con fines supuestamente
científicos.
La segunda de las
especies en peligro, el murciélago patudo,
también es cavernícola y se distribuye
por el litoral mediterráneo, desde Almería
hasta la frontera con Francia, adentrándose
por el valle del Ebro hasta Aragón (7,
9). Se conocen aproximadamente una docena
de colonias, alguna seriamente amenazada
por perturbaciones de visitantes y planes
urbanísticos. Además, ha podido comprobarse
la desaparición de al menos cuatro colonias
(5).
La tercera especie
en peligro es el murciélago de Bechstein,
un quiróptero forestal que busca refugio
en huecos de árboles, cuevas, simas
y minas abandonadas. Hay muy pocas citas
de esta especie en la península Ibérica,
repartidas de forma dispersa por toda
su extensión (10). Tan solo se han hallado
dos colonias de cría en España, situadas
en antiguas minas de Jaén (11) y Navarra
(12). En ambas colonias se han recolectado
animales para museos y al menos la de
Navarra ha desaparecido (13).
El resto de las especies
amenazadas se encuentran incluidas en
diferentes categorías de menor riesgo.
Cabe mencionar el elevado número de
especies "Indeterminadas" o "Insuficientemente
Conocidas" –trece en total, lo
que supone más de la mitad de las especies
amenazadas–, reflejo del pobre
conocimiento que tenemos acerca de la
evolución de sus poblaciones.
Como conclusión general,
podemos afirmar que las especies más
amenazadas, incluidas en las categorías
de "En Peligro" y "Vulnerables", son
las cavernícolas, debido a su comportamiento
gregario y al número limitado de refugios,
mientras que las forestales son menos
sociables, disponen de un número mayor
de refugios potenciales y son poco conocidas,
por lo que se engloban en categorías
más ambiguas, como "Rara", "Indeterminada"
e "Insuficientemente Conocida".
Por otro lado, se
da una importante concordancia entre
las especies ibéricas incluidas en las
categorías de "En Peligro" y "Vulnerable"
y las que aparecen en el Anexo II de
la Directiva de Hábitats.
Amenazas
actuales
En otros países europeos
se han podido constatar descensos generalizados
en las poblaciones de muchas especies
de murciélagos gracias a que había información
previa sobre el estado en el que se
encontraban (14, 15). Por el contrario,
en nuestro caso el primer problema se
plantea a la hora de evaluar la evolución
de las poblaciones de cada especie.
Hace tan solo dos décadas el desconocimiento
era casi absoluto respecto a la mayoría
de las colonias y poblaciones peninsulares.
Incluso actualmente la intensidad de
muestreo es muy variable en las distintas
provincias y hay grandes zonas escasamente
prospectadas. Además, dado que cada
especie presenta una ecología particular,
cualquier método de muestreo es inevitablemente
selectivo, de manera que sobrevalora
unas especies e infravalora otras.
Por todo ello, es
preciso recurrir a distintos aspectos
puntuales que únicamente nos podrán
dar una idea sobre la situación en la
que se encuentra esa especie, pero en
ningún caso permitirán cuantificar la
evolución de sus poblaciones. Entre
tales aspectos podrían citarse la desaparición
o disminución de efectivos de colonias
conocidas, la alteración de hábitats
frecuentados por murciélagos, los análisis
toxicológicos de animales, los testimonios
aportados por espeleólogos y datos procedentes
de otros países de nuestro entorno.
Por supuesto, dado que es difícil valorar
estos cambios, será aún más complicado
y arriesgado estimar la importancia
relativa de cada amenaza, salvo en poblaciones
o especies concretas y conocidas. Con
todas estas premisas, las amenazas más
frecuentes y perjudiciales para las
poblaciones ibéricas de murciélagos
son la destrucción de refugios, la pérdida
de hábitat, el uso de biocidas, el tratamiento
químico de la madera, las molestias
y muertes provocadas por causas humanas
y, por último, aquellas derivadas del
estudio de los murciélagos o de algunas
medidas de conservación inadecuadas,
a lo que hay que sumar la mala prensa
que arrastran los quirópteros en general
(Cuadro 1).
Medidas de protección necesarias
En España, todas las
especies de murciélagos se encuentran
protegidas por la Ley 4/1989, de 27
de marzo, de Conservación de los Espacios
Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres.
El Real Decreto 439/1990, de 30 de marzo,
consecuencia del desarrollo de dicha
ley, regula el Catálogo Nacional de
Especies Amenazadas y todos los murciélagos
aparecen allí recogidos como "De Interés
Especial". Esto significa que las comunidades
autónomas están obligadas a redactar
los correspondientes planes de manejo
de las diferentes especies presentes
en su ámbito territorial, con el fin
de establecer las medidas de conservación
necesarias para garantizar unos contingentes
adecuados a las diferentes poblaciones.
A escala europea,
la protección y conservación de nuestro
patrimonio natural se rige por la Directiva
92/43/CEE, relativa a la Conservación
de los Hábitats Naturales y de la Flora
y Fauna Silvestres. Y también por el
Convenio de Berna (relativo a la Conservación
de la Vida Silvestre y del Medio Natural
en Europa), cuyo primer objetivo es
garantizar la conservación de la flora
y fauna silvestres y sus hábitats naturales,
sobre todo cuando requiere la participación
de varios estados, y el Convenio de
Bonn (sobre la Conservación de las Especies
Migradoras de Animales Silvestres) que
insta a los países que lo han suscrito
a que adopten medidas de protección
tanto para las especies migradoras como
para sus hábitats característicos. A
partir del Convenio de Bonn se ha desarrollado
el Acuerdo sobre la Conservación de
los Murciélagos en Europa, suscrito
y ratificado por numerosos países europeos
(Reino Unido, Irlanda, Francia, Holanda,
Bélgica, Alemania, Suiza y Portugal,
entre otros). Este documento tiene como
objetivos principales proteger a los
murciélagos, sus hábitats y refugios,
sensibilizar a la opinión pública de
la situación real de cada especie y
favorecer e impulsar la investigación
de estos mamíferos. Sin embargo e incomprensiblemente,
el Gobierno español sigue sin firmar
dicho acuerdo.
Dado que varias especies
de murciélagos se encuentran amenazadas
en diferentes comunidades autónomas,
algunos gobiernos regionales han elaborado
o están elaborando los pertinentes planes
de recuperación (Asturias, Castilla
y León, Andalucía, Navarra), que suponen
un paso decisivo para la conservación
de las poblaciones de quirópteros.
Actualmente es preciso
proteger los refugios donde se establecen
colonias (especialmente si son de reproducción
o de hibernación), estudiar la distribución
de las diferentes especies y la evolución
de sus poblaciones en las áreas peor
prospectadas, reducir el empleo de biocidas,
conservar los hábitats naturales y llevar
a cabo campañas educativas que destaquen
los aspectos reales de este grupo animal
y borren su infundada mala fama.
De todas formas, es
necesario insistir en que la conservación
de los murciélagos es tarea de todos.
Administraciones públicas, científicos,
naturalistas y espeleólogos, entre otros,
debemos poner algo de nuestra parte
para conocer y valorar la importancia
de estos frágiles y asombrosos mamíferos.
Autores
Juan Tomás Alcalde,
doctor en Biología y especialista en
quirópteros, es vicepresidente de la
Sociedad Española para la Conservación
y el Estudio de los Murciélagos (SECEMU)
y miembro de su Comisión de Conservación.
Actualmente desarrolla labores de conservación
de refugios de murciélagos en Navarra.
Oscar de Paz,
doctor en Biología y especialista en
quirópteros, es secretario de la Sociedad
Española para la Conservación y el Estudio
de los Murciélagos (SECEMU) y colaborador
de la Universidad de Alcalá de Henares
(Madrid). Actualmente estudia el uso
y la efectividad de cajas-refugio para
murciélagos.
Agradecimientos
Agradecemos la revisión
realizada por Carlos Ibáñez y sus sugerencias
para una mejor comprensión del tema
y a Begoña Macicior la traducción del
trabajo al inglés.
Dirección de contacto:
Sociedad Española para la Conservación
y el Estudio de los Murciélagos (SECEMU)
· Departamento de Biología Animal ·
Campus Universitario · Carretera Nacional
II, km. 33’6 · Universidad de
Alcalá de Henares · 28871 Alcalá de
Henares
· Madrid · Telf.:
(91) 885 49 28 · Fax: (91) 885 50 80
· E-mail: bndep@bioani.alcala.es
Tabla
1
Murciélagos
ibéricos amenazados
- Murciélago
grande de herradura Rhinolophus
ferrumequinum
- Murciélago
pequeño de herradura Rhinolophus
hipposideros V
- Murciélago
mediterráneo de herradura
Rhinolophus euryale
V
- Murciélago
mediano de herradura Rhinolophus
mehelyi E
- Murciélago
patudo Myotis capaccinii
E
- Murciélago
de Bechstein Myotis
bechsteinii E
- Murciélago
de Natterer Myotis
nattereri I
- Murciélago
de Geoffroy Myotis
emarginatus I
- Murciélago
bigotudo Myotis mystacinus
I
- Murciélago
ratonero grande Myotis
myotis V
- Murciélago
ratonero pequeño Myotis
blythii V
- Murciélago
de bosque Barbastella
barbastellus I
- Orejudo
septentrional Plecotus
auritus I
- Orejudo
meridional Plecotus
austriacus K
- Murciélago
de Nathusius Pipistrellus
nathusii K*
- Murciélago
montañero Hypsugo savii
K
- Murciélago
hortelano Eptesicus
serotinus K
- Nóctulo
pequeño Nyctalus leisleri
I
- Nóctulo
gigante Nyctalus lasiopterus
I
- Nóctulo
común Nyctalus noctula
R
- Murciélago
de cueva Miniopterus
schreibersii I
- Murciélago
rabudo Tadarida teniotis
K
|
Categorías
de amenaza
- E:
En Peligro
- V:
Vulnerable
- I:
Indeterminada
- R:
Rara
- K:
Insuficientemente Conocida
- NA:
No Amenazada
- * Modificado
por R. Rodríguez-Muñoz
y otros autores (ver referencia
bibliográfica número 6).
|
Especies
de murciélagos ibéricos presentes en
el "Libro rojo de los vertebrados de
España" (ver referencia bibliográfica
número 5) y en el Anexo II de la Directiva
de Hábitats de la Unión Europea.
Cuadro
1
Amenazas
principales que pesan sobre los murciélagos
ibéricos
Destrucción de
refugios
Pérdida de refugios
naturales, rehabilitación de ruinas
y edificios, sustitución de viejos puentes,
reapertura de minas abandonadas, puesta
en uso de túneles viejos y ciertas prácticas
agrícolas contrarias a la presencia
de murciélagos(por ejemplo, el cultivo
de champiñones y endibias).
Destrucción del
hábitat
Transformaciones del
paisaje y sobreexplotación de masas
forestales.
Uso de biocidas
agrícolas
Los insecticidas agrícolas
reducen el número de presas potenciales
de los murciélagos y provocan envenenamientos
por ingestión de insectos contaminados.
Tratamiento químico
de la madera
Los tratamientos químicos,
especialmente con compuestos organoclorados,
aplicados a la madera que se usa en
la construcción para protegerla contra
hongos y carcoma, afectan a los murciélagos
que entran en contacto con ella.
Molestias humanas
Molestias y muertes
provocadas por desconocimiento o gamberrismo
en los refugios de los murciélagos.
La mayor incidencia de estas alteraciones,
que suelen provocar la muerte de muchos
individuos, tiene lugar en los periodos
de gestación, en los primeros días de
vida de los jóvenes y durante la hibernación.
Falta de ética
profesional
Ciertos estudios realizados
sin la suficiente ética profesional
se saldan con el sacrificio de numerosos
murciélagos. También hay que tener en
cuenta las actuaciones de conservación
inadecuadas, como verjas mal instaladas
a la entrada de los refugios o sin previo
estudio de su impacto, y otros sistemas
de cierre que alteran el microclima
del interior de las cuevas.
Mala prensa
Conviene reseñar además
la injusta mala prensa de los murciélagos,
que se enfrentan al rechazo general
de la mayoría de las personas. Se omite
sin embargo la beneficiosa labor que
desempeñan en su entorno, ya que se
alimentan de insectos y algunos de ellos
pueden llegar a constituir auténticas
plagas agrícolas. Incluso los hábitos
gregarios de los murciélagos y el hecho
de reunirse en colonias tan numerosas
incitan a creer que son animales muy
abundantes y prolíficos, lo cual dista
mucho de la realidad. Todavía hoy son
muchas las personas que acaban con grupos
de cría o hibernación, convencidas de
que realizan una buena labor.
Bibliografía
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52: 101-120.
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R.E. (1988). Conservation of
european bats. Christopher Helm.
London.
La
hemeroteca de Quercus
Artículos complementarios
publicados en Quercus
- Quercus
15 (octubre/noviembre 1984)
Ref. 53.01.015
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·
Explicaciones a los fallos en el radar
de los murciélagos. Ramón Grande
del Brío.
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Carol y Francisco J. Samarra.
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El despertar de los murciélagos.
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·
Firmado un acuerdo para la conservación
de los murciélagos. Nota breve relativa
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la Conservación de los Murciélagos en
Europa (Convenio de Bonn).
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84 (febrero 1993)
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para las cuevas europeas. Nota breve.
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93 (noviembre 1993)
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Los murciélagos de las islas Canarias.
Domingo Trujillo y Rubén Barone (incluye
una guía de campo de las ocho especies
presentes en el archipiélago).
Ref. 53.01.101
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·
Primeros resultados del plan para la
conservación de los murciélagos de Canarias.
Jesús Benzal e Isaac Izquierdo.
·
Cómo construir e instalar refugios artificiales
para murciélagos. Jesús Benzal y
Silvia Fajardo.
- Quercus
115 (septiembre 1995)
Ref. 53.01.115
550 pts.
·
Asturias empieza a proteger el hábitat
de los murciélagos. Nota breve.
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