Artículos 09 Jun 1999
La importancia ecológica de unos animales todavía malditos

Situación actual de los murciélagos en la península Ibérica

El infundado rechazo social que arrastran los murciélagos no se corresponde con su importante cometido como controladores naturales de plagas agrícolas y forestales, ni con la riqueza y diversidad que aportan a nuestra fauna. La destrucción de sus refugios naturales, las alteraciones del hábitat, el uso de insecticidas agrícolas y las molestias humanas se cuentan entre las principales amenazas que acechan a las 27 especies de murciélagos presentes en España.

por Juan Tomás Alcalde y Oscar de Paz

El estudio de los quirópteros en España
Grado de amenaza de las especies ibéricas
Amenazas actuales

Medidas de protección necesarias

Bibliografía

Los murciélagos forman probablemente uno de los grupos animales más olvidados y peor conocidos, a pesar de presentar una biología y unas adaptaciones fascinantes. Baste decir que la principal fuente de conocimientos sobre los murciélagos de la mayoría de las personas se debe a la famosa novela de Braham Stoker, Drácula. Nada más lejos de la realidad.

Los murciélagos constituyen un grupo antiguo de mamíferos, cuyos primeros fósiles conocidos datan de comienzos del Eoceno, hace aproximadamente 60 millones de años (1). Pero su característica más peculiar no es la antigüedad, sino el hecho de ser los únicos mamíferos que tienen el privilegio de volar de forma semejante a la de las aves, es decir, mediante un vuelo activo. Gracias a esta peculiaridad han podido instalarse en muy variados ambientes y ecosistemas, de manera que se distribuyen por todos los continentes (a excepción de la Antártida) y por gran número de islas, muy diversificados y adaptados a multitud de hábitats. Tanto es así que en la actualidad se conocen 963 especies (2). Además se han adaptado como ningún otro mamífero a las condiciones de vida nocturna y se refugian en lugares recónditos. Por todas estas circunstancias, nos resultan animales poco accesibles, incómodos y difíciles de estudiar.

Los quirópteros (literalmente, animales de manos aladas) han desarrollado el más preciso sistema de localización de objetos por medio de sonidos (ecolocación): emiten ultrasonidos a través de la boca o la nariz que, al chocar con un objeto (presa u obstáculo) son reflejados y posteriormente recogidos a través de las orejas. A partir de estos ecos son capaces de diseñar una imagen sónica de su entorno. De esta forma pueden desenvolverse en la más absoluta oscuridad, con lo que aprovechan un nicho ecológico vacío y evitan en gran medida la presión de los depredadores.

Debido en gran parte a este conjunto de adaptaciones, los murciélagos practican una estrategia demográfica conservadora. Su vida es muy larga, en comparación con la de otros mamíferos de su tamaño (se conocen varias especies capaces de superar los 30 años de edad) y su tasa de natalidad es extremadamente baja (una cría por hembra y año, habitualmente). Como es bien sabido, esta estrategia, típica de depredadores y animales de gran tamaño (sin enemigos), supone un gran inconveniente para que las poblaciones se adapten a los cambios del medio o para que recuperen efectivos tras una pérdida importante.

El estudio de los quirópteros en España

En la península Ibérica se encuentran 25 especies de murciélagos, a las que cabe añadir otras dos presentes en las islas Canarias (3, 4). Esto hace que el orden de los quirópteros sea el más diverso de nuestra fauna de mamíferos. No obstante, a pesar del considerable número de especies, todavía se está lejos de conocer muchos aspectos básicos sobre su distribución, biología y ecología.

Los primeros estudios sobre este grupo emprendidos en España se remontan a la segunda mitad del siglo pasado y comienzos del presente. En esta época destacan fundamentalmente dos autores, Mariano de la Paz Graells (1809-1898) y Angel Cabrera (1879-1960), que recopilan todos los datos sobre murciélagos ibéricos que había hasta esas fechas. A partir de entonces, el estudio de los quirópteros atraviesa por un periodo de sequía en cuanto a trabajos publicados. Sin embargo, en la primera mitad de la década de los cincuenta el número de publicaciones se incrementa notablemente gracias a la labor del investigador Enrique Balcells, sin duda el autor más fecundo en trabajos sobre murciélagos. Esta etapa, iniciada con publicaciones de tipo exclusivamente faunístico, continúa de forma más o menos regular hasta la actualidad, cuando aparecen ya estudios sobre biología, ecología y taxonomía de los murciélagos.

No obstante, el estudio de los murciélagos ha sufrido un profundo cambio en las dos últimas décadas. Los métodos y técnicas actuales apenas tienen que ver con la situación anterior. El uso de sofisticados métodos de captura y la aparición de los detectores de ultrasonidos (aparatos que captan los ultrasonidos emitidos por los murciélagos y, en algunos casos, permiten identificar la especie y el tipo de actividad) han rentabilizado el trabajo de campo y ampliado en gran medida los conocimientos sobre biología y ecología de las especies forestales y antropófilas (aquellas que viven cerca del hombre, en desvanes y sótanos).

A todo esto hay que añadir la reciente aparición de nuevos estudiosos, repartidos por toda la geografía peninsular. Fruto de este auge, en el año 1991 aparecen dos monografías editadas por el antiguo Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Icona) que recopilan los resultados de la mayor parte de la actividad investigadora desarrollada hasta la década de los noventa (3, 4) e incluyen información diversa sobre paleontología, distribución, conservación, migración y contaminación. En 1985 se creó el Grupo Asturiano para el Estudio y Conservación de los Murciélagos (GAECM) y en 1990 la Sociedad Española para la Conservación y el Estudio de los Murciélagos (SECEMU), que cuenta con más de cincuenta socios y agrupa a la mayoría de los investigadores y aficionados que se ocupan de este grupo animal. Ambas entidades, desde su ámbito territorial, se han propuesto como objetivos fundamentales el incremento del conocimiento acerca de estos animales y la promoción de medidas activas de conservación para limitar el deterioro creciente de los lugares utilizados por los murciélagos. Para ello, se organizan diversas actividades científicas y divulgativas (conferencias, reuniones, campañas de conservación) y se editan o patrocinan publicaciones, asimismo de índole científica o divulgativa. Además, tanto el GAECM como la SECEMU cooperan con diferentes instituciones públicas o privadas, formalizan contratos y concurren a los concursos que se convocan por parte de las Administraciones públicas.

Actualmente los miembros de la SECEMU desarrollan una serie de actividades y proyectos de índole y duración muy diversa, entre los que cabe citar estudios sobre distribución y conservación en diferentes regiones, ecolocación, sistemática, movimientos migratorios y aspectos generales relativos a la biología y la ecología de las distintas especies de murciélagos.

En la actualidad, 22 de las 25 especies presentes en la geografía peninsular se encuentran incluidas en alguna categoría de amenaza en el Libro rojo de los vertebrados de España (5), tal y como se refleja en la Tabla 1. Conviene precisar que dicha clasificación fue realizada mediante el consenso de los miembros de la SECEMU, que al representar a la mayoría de las regiones, permiten tener una idea real de la situación de cada especie a escala nacional.

En este trabajo cabe destacar la presencia de una especie que hasta hace poco se consideraba extinguida, el murciélago de Nathusius (Pipistrellus nathusii), pero que ha sido hallada recientemente en Asturias, Cantabria y Navarra (6). A la vista de esta última información, dichos autores sugieren incluirla en la categoría de "Insuficientemente Conocida".

Otras tres especies de murciélagos están incluidas en la categoría de "En Peligro": el murciélago mediano de herradura (Rhinolophus mehelyi), el murciélago patudo (Myotis capaccinii) y el murciélago de Bechstein (Myotis bechsteinii), todos ellos destacados con la letra E en la Tabla 1. El primero de ellos, el murciélago mediano de herradura, es una especie cavernícola que se encuentra repartida por los dos tercios meridionales de la península Ibérica, al sur del valle del Ebro, el sistema Central y el valle del Duero (7), así como en las islas Baleares (8). Se conocen alrededor de una treintena de colonias, sumadas las de cría e hibernación. Algunas de estas agrupaciones se encuentran en grave peligro a causa de las visitas de espeleoturistas y la destrucción de refugios, e incluso se sabe de la captura y muerte de numerosos individuos de una colonia con fines supuestamente científicos.

La segunda de las especies en peligro, el murciélago patudo, también es cavernícola y se distribuye por el litoral mediterráneo, desde Almería hasta la frontera con Francia, adentrándose por el valle del Ebro hasta Aragón (7, 9). Se conocen aproximadamente una docena de colonias, alguna seriamente amenazada por perturbaciones de visitantes y planes urbanísticos. Además, ha podido comprobarse la desaparición de al menos cuatro colonias (5).

La tercera especie en peligro es el murciélago de Bechstein, un quiróptero forestal que busca refugio en huecos de árboles, cuevas, simas y minas abandonadas. Hay muy pocas citas de esta especie en la península Ibérica, repartidas de forma dispersa por toda su extensión (10). Tan solo se han hallado dos colonias de cría en España, situadas en antiguas minas de Jaén (11) y Navarra (12). En ambas colonias se han recolectado animales para museos y al menos la de Navarra ha desaparecido (13).

El resto de las especies amenazadas se encuentran incluidas en diferentes categorías de menor riesgo. Cabe mencionar el elevado número de especies "Indeterminadas" o "Insuficientemente Conocidas" –trece en total, lo que supone más de la mitad de las especies amenazadas–, reflejo del pobre conocimiento que tenemos acerca de la evolución de sus poblaciones.

Como conclusión general, podemos afirmar que las especies más amenazadas, incluidas en las categorías de "En Peligro" y "Vulnerables", son las cavernícolas, debido a su comportamiento gregario y al número limitado de refugios, mientras que las forestales son menos sociables, disponen de un número mayor de refugios potenciales y son poco conocidas, por lo que se engloban en categorías más ambiguas, como "Rara", "Indeterminada" e "Insuficientemente Conocida".

Por otro lado, se da una importante concordancia entre las especies ibéricas incluidas en las categorías de "En Peligro" y "Vulnerable" y las que aparecen en el Anexo II de la Directiva de Hábitats.

Amenazas actuales

En otros países europeos se han podido constatar descensos generalizados en las poblaciones de muchas especies de murciélagos gracias a que había información previa sobre el estado en el que se encontraban (14, 15). Por el contrario, en nuestro caso el primer problema se plantea a la hora de evaluar la evolución de las poblaciones de cada especie. Hace tan solo dos décadas el desconocimiento era casi absoluto respecto a la mayoría de las colonias y poblaciones peninsulares. Incluso actualmente la intensidad de muestreo es muy variable en las distintas provincias y hay grandes zonas escasamente prospectadas. Además, dado que cada especie presenta una ecología particular, cualquier método de muestreo es inevitablemente selectivo, de manera que sobrevalora unas especies e infravalora otras.

Por todo ello, es preciso recurrir a distintos aspectos puntuales que únicamente nos podrán dar una idea sobre la situación en la que se encuentra esa especie, pero en ningún caso permitirán cuantificar la evolución de sus poblaciones. Entre tales aspectos podrían citarse la desaparición o disminución de efectivos de colonias conocidas, la alteración de hábitats frecuentados por murciélagos, los análisis toxicológicos de animales, los testimonios aportados por espeleólogos y datos procedentes de otros países de nuestro entorno. Por supuesto, dado que es difícil valorar estos cambios, será aún más complicado y arriesgado estimar la importancia relativa de cada amenaza, salvo en poblaciones o especies concretas y conocidas. Con todas estas premisas, las amenazas más frecuentes y perjudiciales para las poblaciones ibéricas de murciélagos son la destrucción de refugios, la pérdida de hábitat, el uso de biocidas, el tratamiento químico de la madera, las molestias y muertes provocadas por causas humanas y, por último, aquellas derivadas del estudio de los murciélagos o de algunas medidas de conservación inadecuadas, a lo que hay que sumar la mala prensa que arrastran los quirópteros en general (Cuadro 1).

Medidas de protección necesarias

En España, todas las especies de murciélagos se encuentran protegidas por la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres. El Real Decreto 439/1990, de 30 de marzo, consecuencia del desarrollo de dicha ley, regula el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas y todos los murciélagos aparecen allí recogidos como "De Interés Especial". Esto significa que las comunidades autónomas están obligadas a redactar los correspondientes planes de manejo de las diferentes especies presentes en su ámbito territorial, con el fin de establecer las medidas de conservación necesarias para garantizar unos contingentes adecuados a las diferentes poblaciones.

A escala europea, la protección y conservación de nuestro patrimonio natural se rige por la Directiva 92/43/CEE, relativa a la Conservación de los Hábitats Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres. Y también por el Convenio de Berna (relativo a la Conservación de la Vida Silvestre y del Medio Natural en Europa), cuyo primer objetivo es garantizar la conservación de la flora y fauna silvestres y sus hábitats naturales, sobre todo cuando requiere la participación de varios estados, y el Convenio de Bonn (sobre la Conservación de las Especies Migradoras de Animales Silvestres) que insta a los países que lo han suscrito a que adopten medidas de protección tanto para las especies migradoras como para sus hábitats característicos. A partir del Convenio de Bonn se ha desarrollado el Acuerdo sobre la Conservación de los Murciélagos en Europa, suscrito y ratificado por numerosos países europeos (Reino Unido, Irlanda, Francia, Holanda, Bélgica, Alemania, Suiza y Portugal, entre otros). Este documento tiene como objetivos principales proteger a los murciélagos, sus hábitats y refugios, sensibilizar a la opinión pública de la situación real de cada especie y favorecer e impulsar la investigación de estos mamíferos. Sin embargo e incomprensiblemente, el Gobierno español sigue sin firmar dicho acuerdo.

Dado que varias especies de murciélagos se encuentran amenazadas en diferentes comunidades autónomas, algunos gobiernos regionales han elaborado o están elaborando los pertinentes planes de recuperación (Asturias, Castilla y León, Andalucía, Navarra), que suponen un paso decisivo para la conservación de las poblaciones de quirópteros.

Actualmente es preciso proteger los refugios donde se establecen colonias (especialmente si son de reproducción o de hibernación), estudiar la distribución de las diferentes especies y la evolución de sus poblaciones en las áreas peor prospectadas, reducir el empleo de biocidas, conservar los hábitats naturales y llevar a cabo campañas educativas que destaquen los aspectos reales de este grupo animal y borren su infundada mala fama.

De todas formas, es necesario insistir en que la conservación de los murciélagos es tarea de todos. Administraciones públicas, científicos, naturalistas y espeleólogos, entre otros, debemos poner algo de nuestra parte para conocer y valorar la importancia de estos frágiles y asombrosos mamíferos.


Autores

Juan Tomás Alcalde, doctor en Biología y especialista en quirópteros, es vicepresidente de la Sociedad Española para la Conservación y el Estudio de los Murciélagos (SECEMU) y miembro de su Comisión de Conservación. Actualmente desarrolla labores de conservación de refugios de murciélagos en Navarra.

Oscar de Paz, doctor en Biología y especialista en quirópteros, es secretario de la Sociedad Española para la Conservación y el Estudio de los Murciélagos (SECEMU) y colaborador de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid). Actualmente estudia el uso y la efectividad de cajas-refugio para murciélagos.

Agradecimientos

Agradecemos la revisión realizada por Carlos Ibáñez y sus sugerencias para una mejor comprensión del tema y a Begoña Macicior la traducción del trabajo al inglés.

Dirección de contacto: Sociedad Española para la Conservación y el Estudio de los Murciélagos (SECEMU) · Departamento de Biología Animal · Campus Universitario · Carretera Nacional II, km. 33’6 · Universidad de Alcalá de Henares · 28871 Alcalá de Henares

· Madrid · Telf.: (91) 885 49 28 · Fax: (91) 885 50 80 · E-mail: bndep@bioani.alcala.es

Tabla 1

Murciélagos ibéricos amenazados

  • Murciélago grande de herradura Rhinolophus ferrumequinum
  • Murciélago pequeño de herradura Rhinolophus hipposideros V
  • Murciélago mediterráneo de herradura Rhinolophus euryale V
  • Murciélago mediano de herradura Rhinolophus mehelyi E
  • Murciélago patudo Myotis capaccinii E
  • Murciélago de Bechstein Myotis bechsteinii E
  • Murciélago de Natterer Myotis nattereri I
  • Murciélago de Geoffroy Myotis emarginatus I
  • Murciélago bigotudo Myotis mystacinus I
  • Murciélago ratonero grande Myotis myotis V
  • Murciélago ratonero pequeño Myotis blythii V
  • Murciélago de bosque Barbastella barbastellus I
  • Orejudo septentrional Plecotus auritus I
  • Orejudo meridional Plecotus austriacus K
  • Murciélago de Nathusius Pipistrellus nathusii K*
  • Murciélago montañero Hypsugo savii K
  • Murciélago hortelano Eptesicus serotinus K
  • Nóctulo pequeño Nyctalus leisleri I
  • Nóctulo gigante Nyctalus lasiopterus I
  • Nóctulo común Nyctalus noctula R
  • Murciélago de cueva Miniopterus schreibersii I
  • Murciélago rabudo Tadarida teniotis K
Categorías de amenaza
  • E: En Peligro
  • V: Vulnerable
  • I: Indeterminada
  • R: Rara
  • K: Insuficientemente Conocida
  • NA: No Amenazada
  • * Modificado por R. Rodríguez-Muñoz y otros autores (ver referencia bibliográfica número 6).

Especies de murciélagos ibéricos presentes en el "Libro rojo de los vertebrados de España" (ver referencia bibliográfica número 5) y en el Anexo II de la Directiva de Hábitats de la Unión Europea.

Cuadro 1

Amenazas principales que pesan sobre los murciélagos ibéricos

Destrucción de refugios

Pérdida de refugios naturales, rehabilitación de ruinas y edificios, sustitución de viejos puentes, reapertura de minas abandonadas, puesta en uso de túneles viejos y ciertas prácticas agrícolas contrarias a la presencia de murciélagos(por ejemplo, el cultivo de champiñones y endibias).

Destrucción del hábitat

Transformaciones del paisaje y sobreexplotación de masas forestales.

Uso de biocidas agrícolas

Los insecticidas agrícolas reducen el número de presas potenciales de los murciélagos y provocan envenenamientos por ingestión de insectos contaminados.

Tratamiento químico de la madera

Los tratamientos químicos, especialmente con compuestos organoclorados, aplicados a la madera que se usa en la construcción para protegerla contra hongos y carcoma, afectan a los murciélagos que entran en contacto con ella.

Molestias humanas

Molestias y muertes provocadas por desconocimiento o gamberrismo en los refugios de los murciélagos. La mayor incidencia de estas alteraciones, que suelen provocar la muerte de muchos individuos, tiene lugar en los periodos de gestación, en los primeros días de vida de los jóvenes y durante la hibernación.

Falta de ética profesional

Ciertos estudios realizados sin la suficiente ética profesional se saldan con el sacrificio de numerosos murciélagos. También hay que tener en cuenta las actuaciones de conservación inadecuadas, como verjas mal instaladas a la entrada de los refugios o sin previo estudio de su impacto, y otros sistemas de cierre que alteran el microclima del interior de las cuevas.

Mala prensa

Conviene reseñar además la injusta mala prensa de los murciélagos, que se enfrentan al rechazo general de la mayoría de las personas. Se omite sin embargo la beneficiosa labor que desempeñan en su entorno, ya que se alimentan de insectos y algunos de ellos pueden llegar a constituir auténticas plagas agrícolas. Incluso los hábitos gregarios de los murciélagos y el hecho de reunirse en colonias tan numerosas incitan a creer que son animales muy abundantes y prolíficos, lo cual dista mucho de la realidad. Todavía hoy son muchas las personas que acaban con grupos de cría o hibernación, convencidas de que realizan una buena labor.

Bibliografía

  • (1) Hill, J.E. y Smith, J.D. (1984). Bats. A natural history. British Museum (Natural History). London.
  • (2) Findley, J.S. (1993). Bats: a community perspective. Cambridge University Press. Cambridge.
  • (3) Benzal, J. y Paz, O. de (eds.) (1991). Los murciélagos de España y Portugal. Icona. Colección Técnica. Madrid.
  • (4) Trujillo, D. (1991). Murciélagos de las Islas Canarias. Icona. Colección Técnica. Madrid.
  • (5) Blanco, J.C. y González, J.L. (1992). Libro rojo de los vertebrados de España. Icona. Madrid.
  • (6) Rodríguez-Muñoz, R.; González-Alvarez, F; Pérez-Barbería, F.J. y Alcalde, J.T. (1993-1994). Observaciones de Pipistrellus nathusii (Keyserling & Blasius, 1839) (Chiroptera, Vespertilionidae) en la Península Ibérica. Misc. Zool., 17: 205-211.
  • (7) Benzal, J.; Paz, O. de y Gisbert, J. (1991). Los murciélagos de la Península Ibérica y Baleares. Patrones biogeográficos de su distribución. En Los murciélagos de España y Portugal: 37-92. J. Benzal, y O. de Paz (eds.). Icona. Colección Técnica. Madrid.
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  • (9) Serra-Cobo, J. y Balcells, E. (1987). Contribución a la ecología y distribución de Myotis capaccinii. En Actas VIII Bienal R. Soc. Esp. Historia Natural. Pamplona, 1987: 195-201.
  • (10) Ibáñez, C.; Guillén, A.; Fernández, R.; Pérez, J.L. y Guerrero, S.I. (1992). Iberian distribution of some little known bat species. Mammalia, 56: 433-444.
  • (11) Romero, P. (1990). Quirópteros de Andalucía y Marruecos. Tesis doctoral inédita. Universidad de Sevilla.
  • (12) Galán, C. (1970). Aportación al conocimiento de los quirópteros cavernícolas del País Vasco. Munibe, 22: 61-66.
  • (13) Alcalde, J.T. (1995). Distribución y fenología de los quirópteros de Navarra. Tesis doctoral inédita. Universidad de Navarra.
  • (14) Brosset, A.; Barbe, L.; Beaucournu, J.C.; Faugier, C. y Salvayre, H. (1988). La raréfaction du rhinolophe euryale Rhinolophus euryale Blasius en France. Recherche d’une explication. Mammalia, 52: 101-120.
  • (15) Stebbings, R.E. (1988). Conservation of european bats. Christopher Helm. London.

 

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Artículos complementarios publicados en Quercus

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· El despertar de los murciélagos. Josep Antoni Alcover (artículo breve para el Observatorio de Quercus).

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